Aprovechando que los buenos estaban viendo el partido de la Champions me colé en la mesa final de este torneo y acabé segundo. “Por algo se empieza” que diría Gomaespuma.
Esta semana tocaba viaje a Oporto, en coche, así que establecí mi campamento base en Salamanca para pasar dos noches en la ciudad universitaria por excelencia. Curiosidades del destino, el miércoles se celebraba un torneo regular en el Casino del Tormes del Grupo Comar y qué mejor que aprovechar la oportunidad. Con ésta, era la cuarta vez que lo jugaba y curiosamente ya había entrado en premios una vez.
Con lo que allí nos juntamos “los de siempre”, pues en Salamanca tienen también un público fiel y ¡más veterano! Qué vicio por Diosssss. Además, aunque menos conocidos, tienen jugadores que la tocan: Moisés Parrilla, Javier Dosuna, Felipe Basas…
Moisés ha jugado un EPT Varsovia, Javier creo que ha ido a las WSOP, y Felipe cuenta con alguna mesa final internacional (como reportero del corazón me moriría de hambre).
El torneo empezaba después del primer tiempo de la Final de Champions. La estructura igual que la del último torneo del Casino Zaragoza, así como el buy-in, y 40 jugadores.
No os voy a dar la brasa con manos, jugadas y demás avatares, pero sí con la “Imagen que se tiene en la mesa”, que me ayudó mucho en este torneo. Pero imagen, imagen. Esto es, Istilismo, co. Espero que os ayude y podamos abrir hilo (moderador!).
Como algunos sabéis mi profesión es vendedor. Uno de los aspectos que tienes que tener en cuenta cuando te dedicas a esto es que no puedes ir a venderle a un pastor de llamas en un pueblo perdido del Nepal llevando traje y corbata (porque o desconfiará de ti o pensará que eres tonto, o las dos) así como tampoco puedes entrar en una multinacional ultra-religiosa en zapatillas de rapero.
Aplicando esto al poker
Sabemos que ser temido en la mesa de poker es ya una ventaja, como el factor cancha en la NBA, el miedo escénico que sufren los futbolistas en algunos estadios, o cosas así.
Pero hay que saber aproximarse a los distintos torneos con la indumentaria apropiada. Muchos hemos pecado de acudir ataviados de la misma manera a distintos encuentros, y unas veces intimidas y otras… ¡haces la risa!
Depende de donde juegues, llevando gorra, gafas e iPod logras proyectar una imagen de “cuidado con este tipo que es de fuera y debe controlar” y otras “pero este tipo de qué va, ha visto muchos EPT en la tele y ahora juega a ser Gus Hansen!?”
Sin embargo, se puede sacar partido de ambas, pero debes ser consciente de qué imagen estás proyectando y cómo te perciben los demás.
Así si proyectas la primera imagen, de ¡warning! tirarás más fácil a tus oponentes de los botes cuando te interese. Con la otra, harás que te pongan a prueba más veces (los villanos quieren mandarte para casa, sí, a ti especialmente) y tus subidas serán menos temidas, lo que también se puede aprovechar.
Esto es al menos lo que me han contado a mí, no sé si será verdad. Podéis ponerlo a prueba.
¡¡¡Saludos!!!


